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Artículo: Poda de plantas de interior: guía completa

Poda de plantas de interior: guía completa

Poda de plantas de interior: guía completa

Las plantas de interior son mucho más que decoración: son seres vivos que crecen, respiran y cambian con el tiempo. Y, como cualquier ser vivo, necesitan ciertos cuidados para mantenerse sanas y bonitas. Uno de los más importantes —y a veces más temidos— es la poda.

En esta guía te explico todo lo que necesitas saber para podar correctamente tus plantas de interior, paso a paso.

¿Por qué es importante podar las plantas de interior?

Podar no es solo cuestión estética. Tiene muchos beneficios para la salud y el crecimiento de la planta:

  • Estimula el crecimiento nuevo: al cortar brotes viejos o débiles, la planta redirige su energía hacia nuevos tallos y hojas.

  • Mantiene la forma y el tamaño: evita que las plantas crezcan de forma desordenada o demasiado grandes para su maceta.

  • Previene enfermedades: eliminar hojas secas o partes dañadas reduce el riesgo de hongos o plagas.

  • Favorece la floración (en especies que florecen).

En resumen, la poda rejuvenece y equilibra la planta.

¿Cuándo es el mejor momento para podar?

Depende del tipo de planta, pero la mejor época general es la primavera o el inicio del verano, cuando las plantas están en su fase de crecimiento activo.

Evita podar en invierno, cuando la mayoría están en reposo.
También puedes hacer pequeñas podas de mantenimiento durante todo el año, eliminando hojas secas o amarillas.

Herramientas que necesitas

Antes de empezar, asegúrate de tener a mano:

  • Tijeras o podadora pequeña bien afiladas y desinfectadas.

  • Guantes (especialmente para plantas con savia irritante, como la Dieffenbachia o el Ficus).

  • Alcohol o agua oxigenada para limpiar las herramientas entre cortes.

Esto previene infecciones y garantiza cortes limpios.

  1. Observa la planta
    Mira su forma general y localiza ramas secas, débiles o que crecen hacia adentro.

  2. Elimina lo que esté dañado o enfermo
    Corta justo por encima del punto sano del tallo. Si hay partes blandas o ennegrecidas, elimínalas por completo.

  3. Recorta para dar forma
    Decide si quieres una forma más compacta o más abierta. Corta justo encima de una hoja o nudo (de donde brotarán nuevos tallos).

  4. Despunta para estimular el crecimiento
    Si una planta está creciendo muy alta, corta la punta de los tallos principales. Esto promueve una forma más frondosa.

  5. Limpia las hojas
    Aprovecha para retirar polvo y comprobar si hay plagas como cochinillas o ácaros.

Consejos según el tipo de planta

  • Ficus y Schefflera: corta ramas largas para mantener la forma; rebrotan fácilmente.

  • Pothos y Monstera: recorta los tallos aéreos y reusa los esquejes para propagar nuevas plantas.

  • Helechos: elimina solo hojas secas desde la base.

  • Plantas suculentas: corta tallos florales marchitos y hojas blandas o dañadas.

Cuidados después de la poda

Después de podar, las plantas están más sensibles.
Procura:

  • No abonar durante una o dos semanas.

  • Evitar sol directo intenso los primeros días.

  • Regar ligeramente, sin encharcar.

En poco tiempo notarás nuevos brotes: ¡señal de que la poda fue un éxito!

 


En resumen

Podar no tiene por qué asustarte.
Con un poco de práctica y observación, descubrirás que es una de las mejores maneras de mantener tus plantas fuertes, equilibradas y llenas de vida.

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